Un Corazón

Proverbios.4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de el mana la vida.

Mateo.15:19 Del corazón salen todas las cosas las buenas y las malas.

 Con el corazón se cree y del corazón sale la ira

Con el corazón se ama y del corazón sale el odio

Con el corazón se tiene misericordia, y del corazón salen las injusticias

 El corazón del hombre es engañoso, hablamos y pensamos engañosamente, pues de la intención de nuestro corazón nutrimos nuestra mente. ¿con que limpiaremos nuestro corazón? Con la Palabra de Dios, pues lampara es a mis pies su palabras. Esa lampara que ilumina mi corazón para que pueda examinar mi camino y ver si estoy en la fe, o si por el contrario me esto desviando, si las intenciones de mi corazón no son las correctas ante los ojos de Dios, o son las que me benefician a mi, las que yo misma moldeo, los deseos que yo persigo.

 Nuestro corazón ese órgano interno que bombea la sangre a través de nuestro cuerpo, ese timón espiritual que es guía de nuestras emociones y sentimientos, que nos hace seguir un camino u otro.  Con el corazón se cree para justicia, con la boca se confiesa para salvación (Rom.10:10) nosotros confesamos que somos nuevas criaturas en Cristo. Nuestros corazones transformados con justicia, de unas piedras duras y secas a un corazón de carne, del cual rebosa vida y esta en abundancia.

 Mi corazón quiere estar unido al Señor en una comunión intima, con alegría y gozo en el Dios de mi salvación, el Señor es mi fortaleza, el hace mis pies como de cierva y en mis alturas me hace andar (Habacuc.3:19) Pies de cierva, los cuales pueden ascender a los lugares más altos, a grandes riscos, pies fuertes y decididos, para llegar aun a pesar de las dificultades, trepan con seguridad buscando estar en lo más alto. Esos pies de cierva espirituales, para llegar a estar cerca de Dios Todopoderoso, alabarle y adorarle con un corazón manso y humilde, rendida a la presencia del Señor.

 Me gustaría que mi corazón palpitara al mismo ritmo que el corazón de de Dios; aunque se que en ocasiones des acompaso mi ritmo; en mi corazón aparecen intenciones que no van con el ritmo de Dios. En ese momento necesito examinarme, ver que me está haciendo desafinar. Cuando me he examinado a la luz del Señor (2Corintios.13:5) veo donde se desvió mi corazón donde cambie de ritmo. En ese momento debo de buscar como volver a acompasar mi corazón al corazón de Dios, mis latidos junto a los suyos, mi alma apegada a mi salvador (Salmo.63:8)

 Un corazón para Dios, como el de David, Rut, Daniel, Débora, Pedro, Maria, Pablo, Lydia, etc., etc…  Héroes de la fe, fieles y valientes, que ante todo pusieron su corazón en el Señor.

Personas con una dedicación 100% para Dios, aun a pesar del riesgo hacia sus vidas, ellos prosiguieron hacia adelante con un corazón recto, con valor y determinación, llevando a cabo la voluntad de Dios en sus vidas. Dejando que el corazón de Dios, el corazón de Jesucristo les guiase a través del Espíritu Santo. Batallaron, taparon bocas de leones, sobrevivieron naufragios; la fidelidad era su estilo de vida. Hombres y mujeres con un corazón para Dios, sus vidas en entrega constante y absoluta.

 ¡Oh!, Dios, alienta nuestros corazones en buscar el tuyo, ayúdanos a tener un corazón conforme al tuyo.  

Una respuesta a “Un Corazón”

  1. Así es busquemos ese corazón❤️❤️❤️

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