La Cruz
La cruz maldición y bendición
La cruz muerte y vida
La cruz condena y libertad
La cruz pecado y salvación
La cruz
Maldito el que colgado de un madero. Jesús murió colgado de madero, se hizo maldición por cada uno de nosotros. La maldición se convirtió en bendición, cuando nos volvemos a la cruz de Cristo y somos crucificados con él, sajamos nuestra maldición en el madero y recibimos la bendición de ser llamados hijos de Dios. Ga.3:13
La cruz
Venció a la muerte. Con su muerte y resurrección nos dio vida y esta en abundancia.
Caifás el sumo sacerdote dijo: “ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca” y murió Jesucristo el hijo del Dios viviente, él fue ese uno que murió por su pueblo, por los que en el creen. Nuestro Salvador abolió la muerte y saco a luz la vida. 2Ti.1:10
La cruz
Fue condenado como un criminal. En esa condena era la mía, yo tenia que ser juzgada y condenada, pues era culpable. Creo que una de las cosas que mas pueden entristecernos es saber qué somos culpables; para cada uno de nosotros hay un juicio y la sentencia no es a nuestro favor al contrario sabemos que seremos condenados. Pero al encontrarnos con Jesucristo, sentimos que esa culpabilidad se convierte libertad y nos hace respirar tranquilos nuestra deuda ha sido pagada a través de esa cruz de sufrimiento, que se convierte en mi libertador Ro.8:1-2
La cruz
El pecado de cada uno de nosotros clavado en esa cruz. En nuestro interior sabemos que pecados hemos dejado allí en esa cruz redentora; que causas han sido absueltas, y como todo lo pecaminoso de un color grana, se volvía blanco como la nieve en la remisión de nuestros pecados y miserias. El pecado quedo en la Cruz borrado por Su preciosa sangre. Esa sangre que nos trae salvación, somos salvos a través de la cruel muerte de un justo e inocente, nuestro Cordero sin mancha. He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Gracias Dios mío que nos amas tanto que has enviado a tu hijo, ¡tu único hijo! Y nos has traído la salvación. Pues todo aquel que cree en su corazón y confiesa con su boca que Jesús es el Señor, encuentra la salvación. Ro.5:10
En la cruz lo primero vi la luz
Y las manchas de mi alma yo lavé
Fue allí por fe yo vi a Jesús.
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