Tomar el arco de bronce

Tomar el arco de bronce

 

2Sa.22:35 Quien adiestra mis manos para la batalla, de manera que se doble el arco de bronce con mis brazos.

Sal.18:34 Quien adiestra mis manos para la batalla,para entesar con mis brazos el arco de bronce

 

¿Quién adiestra nuestras manos? ¿Quién fortalece mis bazos para tensar el arco de bronce?

Adiestrar es sinónimo de instruir, disciplinar, enseñar. Dentro de todo eso mi pregunta es esta ¿dejamos que adiestren nuestras manos para la batalla? En el adiestramiento hay dolor, sufrimiento, domino propio, constancia; pero sobre todo si el maestro es bueno, hay mucho amor, y nuestro MAESTRO es amor. Dios nos instruye, nos corrige, nos enseña y nos muestra donde esta nuestra fuerza, que no es otra que el mismo, nuestro Dios.

El señor es quien fortalece nuestros músculos para sostener el arco, ¿Cómo se fortalecen los músculos? (estamos en la generación de los gimnasios, vamos al Gym hacer pilates y músculos) imaginaros esos ejercicios, esas horas, en fortalecer la musculatura espiritual. Ejercitarnos en la oración, en fortalecer los dones que tenemos, en fortalecer nuestra iglesia, nuestra relación entre hermanos, etc.… Hay muchas cosas que fortalecer espiritualmente.

¿Estamos preparados para tomar el arco de bronce? Es una gran responsabilidad tomar ese arco, que simboliza la victoria de Dios sobre el enemigo y nos permite ser los arqueros de su ejército, una victoria en justicia.

El Señor mismo nos capacita para tomar el arco y la fechas y derrotar ejércitos, esos principado y potestades que nos agobian, nos distraen y nos hacen apartar la vista de Jesucristo autor y consumador de la fe.

    Seamos valientes; dejémonos adiestrar y fortalecer, para tomar el arco de bronce y vencer La victoria es nuestra, porque Dios mismo es quien pelea por nosotros, el va al frente de su ejercito, somos los arqueros de Dios.

     Nunca seamos como la tribu de Efraín, diestros arqueros que dieron la espalda en el día de la batalla.

Sal 78:9 Los hijos de Efraín, arqueros armados, Volvieron las espaldas en el día de la batalla.

Sal 78:10 No guardaron el pacto de Dios, Ni quisieron andar en su ley.

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