Mi alma tiene sed

Mi alma tiene sed de ti.

El anhelo de mi alma es estar en tu presencia, tengo sed de ti, ¿Cuándo vendré y me presentare delante de ti? Anhelo que mi copa rebose de ti, mi Señor y mi Salvador.

Mi alma tiene sed, Señor, tengo sed de ti, que tu presencia inunde mi vida y me llene de tu Santo Espíritu, anhelo estar contigo

El anhelo: Tener ansia o deseo vehemente (que tiene una fuerza impetuosa; ardiente y lleno de pasion) de conseguir algo.

Mi alma tiene sed de Dios, anhelo al Dios viviente, a mi Señor .

Tengo un deseo ferviente de estar delante de mi Salvador, tengo pasión por mi Jesucrito, ese deseo ardiente que hace que le busque dia y noche. Mi alma desea estar cerca, estrechamente unida con mi Señor, deseo que su Santo Espíritu me llene y rebose mi copa, que sus manos destilen mirra sobre mi y que su Santo aceite me unja, que con sus cuerdas de amor me ate.

Anhelo tu presencia en mi vida; pues en mis dificultades, en lagrimas y falta de aliento, me han preguntado ¿Dónde esta tu Dios? Mi respuesta ha sido: ¿Porqué te abates, póque voy a desanimarme? Espero en Dios, alabando y adorando, por su gran salvación, por su presencia en mi vida. Pues en nuestras tribulaciones la alabanza es un arma de victoria, la adoración es un escudo a nuestra disposición, para alejar al enemigo.

¿Por qué nos turbamos y nos abatimos? Quizás nos frustramos y desesperamos, dentro de nosotros hay algo que apaga nuestra alma y a la vez nos apaga el anhelo de buscar a Dios, nos morimos de sed, pues no vamos en busca de aquel que tiene esa agua de vida que nos llena en abudancia, nos da ríos de agua viva que inundan nuestra alma y nuestro ser, dando nos consuelo y fortaleza en cada circunstancia de nuestra vida. Alabemos y adoremos al que es digno de toda alabanza, gloria y adoración, aquel que dio su vida por nosotros, dándonos vida eterna; anhelemos estar cerca del Hijo de Dios, de Jesucristo nuestro Señor y Redentor.

Tengamos sed del Dios vivo, no nos turbemos, ni nos abatamos, busquemos siempre la presencia de Dios, anhelemos vehementemente, fervientemente estar en Su presencia.

No hay nada, absolutamente nada mejor que estar en la presencia de Dios, buscarle de dia y de noche, habitar en su presencia es lo que debemos anhelar

Como el ciervo anhela las corrientes de las aguas, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía.

Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente. 

Tengo sed dé ti, de esas aguas que limpian y renuevan, donde me sumerjo cada vez que te busco y dejo que mi alma se una a ti en Espíritu y verdad, el deseo de entrar en el lugar Santísimo, donde mi Cristo me dío acceso por medio de su muerte y muerte de cruz. 

Tengo sed de ti, de esa agua que cuando la beba no tendré sed jamás, como la mujer samarita, que hablaba a Jesús de un pozo y Él la hablaba de salvación, de esa agua que calma la sed de los sedientos espirituales que sé acercan a Jesús.

Señor, mi Salvador y refugio, escudo alrededor de mi; tengo sed de ti, te amo, te necesito, clamo a ti en confianza y alabanza, te adoro con fervor. 

Gracias por tu inmenso amor ,por esas aguas que refrescan mi alma y avivan mi espíritu.

2 respuestas a “Mi alma tiene sed”

  1. Amen. Bendiciones para Ti Rosi.

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  2. Avatar de Pilar Caravaca castillo
    Pilar Caravaca castillo

    Gracias por tus palabras que son aliento para mi vida 🥰

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