Gracia Liberadora

Un don inmerecido que nos trae libertad

Esta es la Gracia Liberadora, que siendo pecadores el Padre mando a su Hijo Jesucristo, para sufrir y morir por nosotros, llevando todas nuestras enfermedades y pecados, el Señor los llevo y los clavo en la cruz cuando fue crucificado por nuestras culpas, Cristo nos hizo libres.

Esta es la Gracia liberadora, que todo aquel que crea en Jesucristo, no solo le conoce a Él, sino que también conoce al Padre que le envió a este mundo para nuestra reconciliación con Dios el Padre.

Esta Gracia Libertadora, que nos hace libres para poder acercarnos confiadamente al trono de la gracia para el nuestro oportuno socorro. Cuando estamos dañados, desolados y necesitamos de esa Gracia que es en amor sublime, consolación sin igual, el Señor es padre de toda consolación, de restauración y transformación completa forjando nuestro carácter imperfecto en la imagen de nuestro creador, trabajando en gracia para terminar su obra en nosotros, Gracia liberadora hacia nosotros, liberadora de nuestros pecados y orgullos.

Esta Gracia Liberadora, que a través de la fe en aquel que nos limpió de toda maldad, que todo aquel que recibe al Señor Jesús como su salvador le es dada la potestad de ser llamado hijo de Dios. Esa potestad, ese dominio y poder de ser coheredero con Cristo,  a través del Espíritu Santo que habita en nosotros por la Gracia de Dios, como dice las Escrituras en Romanos.8:16-17

Esta Gracia Liberadora, a través de un perdón incondicional, no tiene en cuenta quien hemos sido, el Señor no nos ve como nosotros nos vemos, ni ve a los demás como nosotros vemos a los demás ¡Cómo cambiaría todo si viéramos a los demás a través de los ojos del Señor! ¡Cómo cambiaríamos nosotros si nos viéramos a través de los ojos del Señor! Que difícil se nos hace tener misericordia y gracia con los demás, muchas veces nos parecemos al deudor que debiendo mucho fue perdonado y somos incapaces de perdonar a quien nos debe bastante menos, y aunque no sea de forma física, pero también les cogemos del cuello y les pedimos una remuneración de lo que creemos que nos deben, en un perdón, en un cambio de actitud, en un… El Señor en la cruz no tuvo ningún, pero… Él dijo: “consumado es”  rompiendo el velo del templo de arriba hacia abajo, del cielo a la tierra en su Gracia liberadora, nos perdonó, se humillo así mismo.

Esta Gracia Liberadora, que nos trae paz en medio de la tormenta, que espanta las aves de rapiña de nuestras cabezas en forma de pensamientos destructivos, que dan vueltas y vueltas a nuestro alrededor quitándonos la paz, además de no dejarnos ver con claridad las cosas y cambian nuestro carácter y actitud llenándonos de temores e inseguridades, dando como resultado que no llevemos a cabo lo que el Señor nos esta poniendo en nuestra manos. La Gracia liberadora nos trae la paz y fortaleza para echar fuera esas aves de rapiña que nos quieren hacer caer, como decía en apóstol Pablo: “Bástate mi GRACIA; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” 2Corintios.12:9-10 En nuestras debilidades se perfecciona el poder de Cristo. Bajemos nuestras propias defensas, nuestra resistencia, nuestra rebeldía y gustosamente gloriémonos en nuestras debilidades, para que el poder de Cristo more en nosotros.

Está Gracia Liberadora, que nos trae la verdad que es en Jesús cuando nos dice: “conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” el Señor nos hace verdaderamente libres, pues él es el camino, la verdad y la vida; además donde esta el Espíritu de Dios hay libertad. Jesucristo nos trae una libertad desde nuestro interior, una libertad en su Santo Espíritu, que nadie nos puede quitar, aunque Pedro, Pablo, Juan y tantos otros mártires estuvieron presos, azotados, torturados hasta la muerte, los apóstoles al igual que muchos hombres y mujeres, eran libres a través de su fe, del Espíritu Santo que les fortalecía y afianzaba y de la Gracia de Dios, todos ellos fueron capaces de morir en alabanza y libertad, por su Señor Jesucristo. Quiero hacer una pregunta ¿Hasta donde estamos dispuestos a sufrir por nuestra fe? Mateo.5:11 dice: “Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí.” Hoy en día cualquier pequeña cosa que nos dicen por nuestra fe lo tomamos como si nos hubieran azotado y torturado; quizás deberíamos pensar en esos miles y miles de cristianos que están dando literalmente su vida por Jesucristo. Nosotros deberíamos tener Gracia para pelear la buena batalla, sin ofensas guardadas en el corazón y eso nos hará libres de nosotros mismos, en la libertad que nos da el Señor a través de su Santo Espíritu y en la Verdad que es Cristo mismo. 2Corintios.3:17 “El Señor es Espíritu, y donde esta el Espíritu del Señor hay libertad”

Gracias Señor por tu Gracia liberadora, por hacerme libre de mi orgullo, complejos, ansiedades. Por liberarme a través de Gracia Liberadora y de tu Espíritu Santo, por transformarme por completo día a día, limándome, podándome y sobre todo por atraerme hacia ti con tus cuerdas de amor, hasta el día que pueda verte cara a cara

Deja un comentario