Lo primero quiero decir que esta entrada es un poco larga, pero es lo que Dios a puesto en mi corazón.
Si Cristo viniera hoy
Si Cristo viniera hoy, si se presentara en cualquier momento, como dice Su Palabra, como ladrón en la noche, (1Ts.5:2) ¿Qué pasaría con nosotros? Seriamos de las vírgenes que fueron cuidadosas y tenían sus lámparas preparadas o por el contrario seriamos de las descuidadas que se perdieron entre unas cosas y otras y descuidaron lo mas preciado que tenían, Al novio. (Mt.25:1-13)
Un descuido que puede costar tu vida, que me puede costar mi vida.
¿Donde esta nuestro corazón? ¿Cómo esta nuestro corazón? ¿Realmente hemos sido sellados con las arras, con la garantía del Espíritu Santo en nuestros corazones? (2Co.1:22; 2Co.5:5) Examinémonos por un momento. (2Co.13:5)
¿Hemos descuidado nuestra salvación? (Heb.2:1-3) ¿Hemos despreciado la preciosa sangre de Cristo? Parecen preguntas un poco fuertes; pero muchas veces se nos olvida que un poco de levadura estropea toda la masa. (Ga.5:9)
Cuando en nuestros corazones empiezan a entrar esa levadura, esas cosas que por nuestro descuido dejamos crecer, parece que no es nada, pero ya estamos sucios y eso que a nuestros ojos no parecen ser gran cosa, se van haciendo en durezas dentro de nosotros, hasta el punto de no poder reconocer lo lejos que estamos de Dios, no podemos ver nuestros propios pecados. Un simple ejemplo en la vida de un cristiano es la critica, el chismorreo, la calumnia, que se mente poco a poco en el corazón y hablamos de otros para poder tapar nuestras faltas, para justificar nuestros pecados, ¿que mejor que acusar al vecino? (Lc.6:42)
Un poco de crítica, si total de quien estamos hablando puede que sea una hermano en Cristo, pero, claro no tiene tanta entrega como YO, y además le falta ciertas cosas que, según mi propio entendimiento, él o ella debería demostrar más, tener más entrega al servir, más disposición; eso entre algunas otras cosas que YO veo que debería cambiar.
Eso es critica y bueno la Palabra del Señor lo llama Calumnia y eso se le llama pecado.
Si leemos detenidamente Proverbios.
Proverbios.6:16-19
16 seis cosas aborrece el Señor, y aun siete abomina su alma:17los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente, 18el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, 19 el testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre hermanos.
Pensemos muy bien lo que Dios aborrece y miremos nuestros corazones, ¿hemos entregado realmente nuestro corazón a Cristo? ¿Qué vemos dentro de nosotros?
Entregar nuestras vidas a Dios es obedecerle, ¿Por qué nos cuesta tanto vernos por dentro? Quizás pensemos que no tenemos ninguna de estas cosas, bueno puede que alguna pero no del todo un poquito nada mas. Debemos de recordar que no hay un poquito de pecado, (es pecado o no es pecado). Seamos honestos muy honestos; alguna vez hemos mirado con orgullo, con altivez, nuestra actitud ha sido de soberbia antes nuestros hermanos y hermanas en Cristo; alguna vez hemos dicho alguna mentirijillas, eso es mentir lo llamemos como lo llamemos NO hay mentiras blancas, ni mentiras piadosas, solo está la verdad o la mentira, como tampoco existe la envidia sana, envidiamos o no envidiamos; alguna vez hemos derramado sangre inocente eso parece también algo muy fuerte, pero cuando hablamos de alguien sin saber su vida o por lo que esta pasando esa persona y hacemos comentarios dañinos, estamos matando a alguien pues les herimos gravemente, cuando utilizamos a las personas por intereses propios, por que nos va bien en nuestros planes, eso también es derramar sangre inocente, pues podemos herir muy grave a las personas que utilizamos al hermano, a la hermana que tenemos cerca y con ello dañar la hermosa obra de Dios. Hay muchos casos en los que podemos dañar el corazón de la obra de Dios y somos culpables de su dolor.
Quizás alguna vez hemos pensado mal muy, muy mal de alguien, tanto que nuestros pensamientos nos han llevado a condenar a menos preciar cualquier cosa que hace o dice ese hermano o hermana y hemos corrido detrás de una crítica y la hemos llevado corriendo a otros oídos, eso es pecado. Alguna vez hemos sacado la cara por alguien y NO hemos sido honestos mediando en una situación donde hemos defendido a un hermano poniendo preferencia sobre otro, siendo injustos y con ello hemos perjudicado a otros, eso son los pies presurosos que corren al mal, pues al que sabe hacer el bien y no lo hace le es contado por pecado. (Stg.4:17)
¿Sembrar discordia entre los hermanos? nunca lo reconoceremos públicamente, parece tan poco cristiano. Supuestamente debemos de amarnos unos a otros, que es eso de “Sembrar discordia entre los hermanos”
Si miramos en nuestros corazones veremos como en mas de una y de dos ocasiones hemos sembrado en algunos hermanos o hermanas cosas contra otros, simplemente porque unos nos caen mejor que otros, con unos somos mas pacientes que con otros y en el peor de los casos nos gusta manipular las situaciones y con ello creamos división en la iglesia
Todo esto lo aborrece Dios.
Cuando hacemos cualquier cosa de las mencionadas antes, todo eso que aborrece Dios, nuestros corazones están sucios por el pecado y estamos despreciando la preciosa Sangre de Cristo.
Si representamos a Cristo debemos buscar tener un corazón limpio; pero los corazones que no se examinan se endurecen por esos “pedacillos”
En hebreos se nos avisa, volvamos a leer la palabra de vida, la espada que tiene que cortar y sacar todo lo malo de nuestros corazones. Hebreos.10:29
29¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
No debemos menospreciar la muerte de Cristo, el pecado nos aleja de Dios, de Jesucristo, en ese alejamiento tenemos mucho que perder, todo pecado lleva un castigo.
Hebreos10:31
¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!
La Divina Gracia y Misericordia de Dios.
Dios a través de su único hijo Jesucristo, nos trae el inefable don de la Gracia y la misericordia que aun a pesar de faltas, el Señor a través del arrepentimiento no levanta con su inmensa misericordia, también nos disciplina y corrige, pero con un amor que sobre pasa todo entendimiento, como el gran padre que es, realmente hay una pregunta ¿eres hijo, eres hija? o quizás solo seas un conocido.
Mi respuesta es que soy hija de Dios, sellado mi corazón con las arras del Espíritu, quiero vivir como hija, aunque en ocasiones falle y se disciplinada, pues solo ser conocido del Señor es menospreciar el mayor tesoro de mi vida, esa perla de valor incalculable.
Recordemos cuando rendimos nuestra vida Cristo ¿Cuántas ganas de aprender? ¿Cuántas ganas de servir? ¿Cuántas ganas de ser llenos de Cristo? ¿Cuántas ganas de tener nuestra copa rebosando de su Santo Espíritu?
Nos hubiera gustado vivir en Su tabernáculo, habitar su santo monte (Sal.15) Lo hubiéramos dado todo, y ahora después de algunas batallas la mayoría vencidas a través de Cristo que nos da la victoria y otras batallas perdidas por nuestra propia desobediencia. Pero ¿Quién habitará en Su tabernáculo? ¿Quién terminará aprobado? A quién le dirá: ¿Siervo bueno y FIEL entra en mi reposo?
Yo quiero habitar en su tabernáculo, quiero morar en su sato monte, Señor ayúdame a través de tu Palabra, como dice este Salmo.
Salmo.15
1Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién morará en tu monte santo?
2el que anda en integridad y hace justicia,
Y habla verdad en su corazón.
3el que no calumnia con su lengua,
Ni hace mal a su prójimo,
Ni admite reproche alguno contra su vecino.
4aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado,
Pero honra a los que temen a Jehová.
El que, aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;
5quien su dinero no dio a usura,
Ni contra el inocente admitió cohecho.
El que hace estas cosas, no resbalará jamás.
Meditando en todo esto, mi corazón esta triste por mis fallos, mi obstinación, mi orgullo, por esos pecados que no quiero ver, pero que están en mi corazón, ante esto; solo puedo llorar y pedirte mi Cristo que me perdones, por que en ocasiones sin darme cuenta he menospreciado tu preciosa sangre, por hacer de menos tu muerte en la Cruz, tu muerte por mi. Gracias por amarme, sin que yo lo mereciera, Gracias Señor, me inclino ante ti examíname, pruébame (Salmo.26) esta es la oración de un hombre conforme al corazón de Dios.
Si Cristo viniera ahora
Si Cristo llegara ahora mismo ¿Qué pasaría?
Quiero serte fiel en todo momento, quiero estar preparada con mi lámpara llena de tu
aceite, llena del Espíritu Santo, con mi copa rebosando. Señor necesito un corazón limpio y puro, con unos pies que caminen por tus sendas sin apartarse ni a izquierda, ni a derecha, quiero obedecerte, quiero amarte mas y más cada día. Muéstrame el camino por donde debo andar.
Salmo.25:4-5
Señor hazme conocer tus caminos;
Muéstrame tus sendas.
Encamíname en tu verdad
¡Enséñame!
Tú eres mi Dios y mi salvador.
¡En ti pongo mi esperanza todo el día!
Si hoy vienes a por mí, quiero irme contigo mi amado Señor
Replica a Anónimo Cancelar la respuesta