Extranjeros y Peregrinos

En un Mundo que no es el Nuestro

1 Pedro 2:11

Nos aferramos a este mundo en el que estamos de paso, nuestra vida es como un soplo de viento y nuestra esperanza está puesta en la eternidad. Somos extranjeros, forasteros en un mundo en el cual la violencia y el odio predominan, donde el mejor es el que más tiene, y el orgullo triunfa. Somos peregrinos que no pertenecemos a este mundo, y que podemos aportar la luz en medio de tanta tiniebla, traer fruto de labios que alaban al Señor en medio de un mundo sin paz y ser portadores de esa paz que este mundo no puede dar, solo Cristo nos da esa paz.

Somos peregrinos, adoradores en espíritu y en verdad, esos que el Señor busca y de los cuales él se agrada. Peregrinos en camino hacia su patria celestial, a la cual hemos sido llamados a través de un sacerdocio santo, nación escogida. Caminantes sin descanso, dejando a cada paso una muestra de ese fruto del espíritu. Gálatas 5:22-23

  • Amor que echa fuera el odio – Gozo que echa fuera la tristeza – Paz que echa fuera la violencia – Paciencia que echa fuera la desesperación y la ansiedad – Benignidad que echa fuera todo pensamiento inadecuado, toda maldad – Bondad que echa fuera todo egoísmo – Fe que echa fuera toda duda e incredulidad, es el motor de nuestro peregrinaje – Mansedumbre que echa fuera todo orgullo y arrogancia – Templanza o dominio propio que echa fuera la radicalización y el desorden.

Peregrinos llenos del Espíritu Santo con un fruto que es un escudo para echar fuera todo lo malo, todo lo violento, todo el odio. Somos peregrinos, caminantes en tierra extraña, buscando nuestra patria y a cada paso dejando huella de nuestra devoción y amor por aquel que dio su vida por nosotros, Jesucristo, nuestro Señor y Salvador.

Ciudadanos del cielo, libres a través del Espíritu Santo, en camino hacia la patria celestial, aun a pesar de vivir en un mundo corrompido por el pecado, caminemos llevando puesta la armadura, el escudo y la espada de doble filo que el Señor nos ha dado para resistir al enemigo y no ser alcanzados por las asechanzas del diablo que, como león rugiente en este mundo, intenta devorarnos.

El Señor camina con nosotros, Él nos promete que siempre estará con nosotros.  Mateo 28:20b

Cristo es nuestra roca fuerte y fortaleza en nuestro caminar diario, en Jesús hay plenitud de vida.

Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre;

Él nos guiará aún más allá de la muerte. Salmo.48:14

Una respuesta a “Extranjeros y Peregrinos”

  1. Gracias Rosi por tus palabras, como siempre me ayudan en el camino. Dios te bendiga

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